¡Cómo aplicar el colorete para conseguir un aspecto más joven!

Convierte el colorete en tu mejor arma para estar guapa sin dejar de ser natural. Pero deberás eligir bien el color para verte más fresca y joven.

El blush o colorete es uno de los mejores secretos del maquillaje, no sólo nos da un toque de vida a nuestro rostro sino que nos hace lucir mucho más joven. Así que chicas, es hora de ponerle color a las mejillas para lucir saludables y bellas.

Es lo único que necesitas para conseguir tener buena cara y hasta parecer más joven.

¿Cómo se utiliza? ¿Hay que llevarlo conjuntado con el color de labios? ¿Con el color de la sombra de ojos? ¿Lo pongo en la mejillas? ¿Sobre el hueso del pómulo? ¿Debajo? ¿Rosa, rojo, lila, anaranjado, marrón?

Te lo cuento ya...

Depende de la forma de tu cara y el tono de tu piel.

El rubor no es más que el sonrojado natural de nuestras mejillas, conocido como el reflejo de la buena salud y vitalidad que transmite nuestro rostro. El colorete en el maquillaje tiene la misma finalidad, devolverle a nuestro cutis el buen tono. Pero, debemos aplicarlo correctamente para que sea natural y no nos veamos peor.

Lo primero, el color

Observarte bien delante del espejo. Lo mejor es imitar el tono que nos queda cuando nos ruborizamos de forma natural, el color que se te queda después de hacer un esfuerzo o el que consigues después de un paseo por el campo.

Tipos de coloretes: Textura y color

Comencemos por la textura del colorete. Si tienes la piel grasa o mixta elige los coloretes compactos. Si es más bien grasa, opta por los coloretes líquidos o en crema. Para pieles secas van muy bien las texturas cremosas.

· Piel normal a seca: prueba con un colorete en crema. Son como una crema de color, se mezcla con más facilidad que otras fórmulas y, en general, dan un aspecto muy natural. Además, no secan porque son bastante más hidratantes que las fórmulas en polvo.
· Piel normal a grasa: te aconsejo las fórmulas en polvo. Tendrán una duración mayor que el de un colorete en crema, ya que si tu piel es algo grasa estos últimos puede diluirse y se desvanecen más fácilmente.
· Piel grasa: opta por los coloretes en gel. El principal motivo es que esta textura puede ser más difícil de asentar cuando se tiene la piel más seca.

Resultado natural

Elige un tono rosa suave y aplícalo en la mejillas. Para ello, sonríe y aplícalo con toques suaves donde se elevan las mejillas.



La forma de tu cara es un factor importante

Lo primero es saber qué forma tiene tu rostro y para ello lo mejor es contornear tu reflejo en el espejo con una barra de labios a la que no le tengas mucho apego. Obsérvala: ¿es ovalada?, ¿se parece más a un cuadrado o a un triángulo? Cada cara tiene su técnica:

• Ovalada: Se considera la forma perfecta, así que puedes aplicar el colorete como quieras. Lo mejor, desde el pómulo a la sien.

• Cuadrada: Si lo extiendes desde la mitad del pómulo hacia la sien, disimularás la dureza de la mandíbula.

• Redonda: Crea un triángulo invertido con el colorete de la mejilla hacia abajo para simular más pómulo.

Cuando se tiene la cara redondita, lo mejor es ponerlo “siempre en vertical, hacia el labio pero sin llegar al labio, y de ahí, lo tenemos que difuminar hacia el pómulo”. Se trata de conseguir aportarlo algo más de profundidad y definición.

• Alargada: Aplicando el trazo en horizontal añadirás el equilibrio perfecto.

Un truco: Si no tienes muy claro dónde aplicarlo exactamente, sonríe y la zona de los pómulos que resalta será la indicada.

¿Qué tono elegir según mi tipo de piel?

Seguro que más de una vez te has comprado un blush que luego no te favorece en el rostro.

El tono ideal es el que tienen nuestras mejillas cuando nos sonrojamos, y en función de él, escogeremos un tono parecido. Si no tenemos tonos rosáceos en las mejillas, debemos escoger un tono rosa intenso para compensarlo. Cuanto menos rosas sean tus mejillas, más fuerte puede ser el tono del colorete.

  • Pieles blancas: en este caso, lo mejor será usar coloretes de tonos melocotón o rosas, que resaltarán las mejillas de una forma muy natural.
  • Pieles medias: tonos rosas y naranjas, con subtonos dorados.
  • Pieles morenas: opta por los coloretes marrones y naranjas, siempre tonos oscuros.
  • Pieles pecosas: también puedes usar tonos naranjas y marrones.
  • Pieles rojizas: en este caso, deben estar bien unificadas con la previa aplicación de la base y polvos, así podríamos aplicar tonos más rojizos en las mejillas.
  • Pieles con subtono amarillo: tonos melocotón, coral, cereza y rosa fresa, para conseguir calidez en el rostro.

Conclusión:
· Para lograr un look natural: Aplica el l colorete en la parte superior de la manzana de la mejilla (es la zona mas alta y saliente del pómulo o de las mejillas). La mayor parte de los pigmentos se quedará en la zona correcta. Si no puedes ver dónde está ese lugar, sonríe para impulsar las manzanas de las mejillas hacia arriba. Luego, coloca el color en la parte de la mejilla que se encuentra directamente debajo de la pupila y difumina hacia la oreja.
· Para afinar un rostro redondo: inicia el rubor en las manzanas o zona alta del pómulo. Con un brocha difumina a lo largo de los pómulos todo el camino hacia abajo labio pero sin llegar a él.
· Para rellenar un rostro delgado: es importante aplicar el colorete con movimientos circulares. Deposita el colorete en el centro de las mejillas y llévalo por lo largo de los pómulos y en línea recta hacia tus oídos. En el rostro estrecho, me gusta un rubor de color rosa brillante en el centro de las mejillas.

· Para suavizar una cara cuadrada: aplica una suave sombra de rubor en las mejillas y hacia abajo en los huecos. A continuación, aplica sobre las sienes de manera muy sutil.


· Para crear pómulos más altos: elige un polvo bronceador, de un tono o dos más oscuros que tu piel, y aplícalo por debajo de la zona baja de los huesos de los pómulos. Luego pones algo de colorete por encima.

Mejor un tono más claro que oscuro ya que si te aplicas un tono oscuro endurecerá tus facciones y obtendremos el resultado contrario.

Jugar con tonos claros para rellenar y oscuros para dar un efecto de menos volumen.

Siempre hay que tener en cuenta que menos es más: Usa poca cantidad de colorete si te maquillas con luz artificial. Siempre hay tiempo de subir un poco el tono, pero reducirlo es mas complicado

Debemos aplicarlo en último lugar en nuestro maquillaje, incluso después del labial, así conseguiremos percibir mejor la intensidad que conseguiremos en el rostro.

¿Cuál es tu truco para tener una cara con buen aspecto?




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